Una vez que el alumno ha interiorizado la subdivisión del pulso en mitades (corcheas), se procede al estudio de la subdivisión ternaria; es decir, el conteo de tresillos.
Para este propósito, se asignan tres sílabas a cada tiempo de la siguiente manera:
Un – Ta – Ta , Dos – Ta – Ta , Tres – Ta – Ta , Cua – Tro – Ta
En una primera etapa, la práctica se limitará exclusivamente a la combinación de blancas, negras y tresillos.
Lectura 1
Posteriormente, se incorpora la lectura alternada de octavos (corcheas) y tresillos. Aunque ejercitar el cambio de subdivisión resulta altamente productivo, también puede generar confusión en el estudiante. Por lo tanto, se recomienda prescindir del conteo silábico en este punto y priorizar la ejecución exacta de las figuras rítmicas con el apoyo del metrónomo.
Lectura 2
Se continúa con el estudio de los silencios de tresillo.
Lectura 3
Una vez dominados los silencios de tresillo, estos se deben combinar y estudiar en conjunto con los silencios de corchea.
Lectura 4
Por último, se aborda el estudio de las ligaduras aplicadas a los tresillos,
Lectura 5
Para finalizar, integramos ligaduras entre tresillos y corcheas.
Lectura 6