Cualquier objeto que se utilice para percutir o pulsar una cuerda es un plectro. En la antigüedad, un plectro muy común era una pluma pequeña (de ahí el término "plumilla"). Aunque la escuela clásica lo desechó, en los géneros populares siempre se mantuvo vigente, y diversos instrumentos hermanos de la guitarra lo emplean comúnmente. Con la llegada de la guitarra eléctrica, los guitarristas de jazz y, principalmente, los de rock, desarrollaron una nueva escuela donde el uso del plectro se convirtió en la regla.
El uso óptimo de la plumilla consiste en atacar las cuerdas de manera alternada (hacia abajo y hacia arriba). El movimiento debe provenir por completo de la muñeca; los dedos solo deben sostener la púa, sin moverse. En realidad, no existe una forma absoluta de sujetar la plumilla, ya que la elección del tipo de plectro es personal. Asimismo, el agarre varía dependiendo de la forma de este y de la comodidad del guitarrista. El punto más importante es permitir que el movimiento nazca de la muñeca, independientemente de cómo se tome la púa.
La simbología para indicar la dirección del ataque desciende de la técnica del violín:
Comenzaremos con cuatro ejercicios para la mano derecha.
Una vez dominados, integraremos la mano izquierda mediante cuadrafónicos, alternando siempre el movimiento de la plumilla (abajo-arriba).
Combinaciones de cuadrafónicos:
| Dedo 1 | Dedo 2 | Dedo 3 | Dedo 4 | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Ida | Regreso | Ida | Regreso | Ida | Regreso | Ida | Regreso |
|
1234 |
4321 |
2134 |
4312 |
3124 |
4213 |
4123 |
3214 |
Una vez que tengas control sobre el alternado en una sola cuerda, es necesario estudiarlo cambiando de cuerdas.
Incluyamos las siguientes variaciones: